Siempre llevó una buena relación con toda la familia. Mucho más intensa claro con su mamá a quien además de verla los días de visita, solía escribirle con muchísima frecuencia desde donde estuviera. Le enviaba postales y felicitaciones, y cada Día de la Madre le hacía un verso. Sus cartas eran siempre de agradecimiento y aliento, pues las penas de mamá no eran pocas.
A su papá también le escribía siempre con cariño y agradecimiento pidiéndole se acercara a Dios, confesara y comulgara.
Con Leonardo su hermano mayor tuvo altas y bajas, claro por él, no por ella. Cuando mayores, las relaciones mejoraron mucho y lo visitaba con mucha frecuencia. Siempre buscando que se reconciliara con sus hijos.
Al final estuvo con él dos largos periodos consolándole a él y a su familia.
|